Fue al lugar donde había decidido estar, se encontraba allí sola sin nada que decir, con la mirada perdida, con el semblante decaído, con el corazón preguntándose si darle vida o no, solo estaba allí parada esperando su turno, a que llegara el momento en que pueda declarar y dar su testimonio si así ella lo deseaba, podía regresar atrás y olvidarse de ello, pero no, solo tomó la decisión de que sería así y no había vuelta atrás.
Entró a aquel lugar, saludó con respeto, le ofrecieron a tomar siento cuando lo hizo quiso desaparecer pero en su mente no existía la frase "Dar marcha atrás", estaba confundida por todo lo que le estaba pasando, no sabía que era lo que acontecía. Le hicieron muchas preguntas pero solo contestaba con palabras acortadas y sin dar detalle alguno; examinaron su caso y le dieron cita para el día siguiente. Observó allí que también estaba una señora de contextura exagerada, de semblante demacrado pero trabaja en aquel lugar, ella cantaba, cuando la joven la miró esbozó una sonrisa y pensó que el día aun no estaba terminado podía tener las ganas de sonreír aunque sea por última vez...